Diario de campaña (y 4): Nos han vuelto a robar la ilusión

Demonstrators shout slogans as they hold flags, placards and a banner during the

“¿Estás de acuerdo con que Podem Catalunya forme parte de una candidatura fruto de una alianza social y política amplia para ganar la Generalitat de Catalunya con el nombre Catalunya, sí se puede?”. El 81% de los votantes de Podemos en Catalunya  (3.512 personas) ha contestado afirmativamente, mientras que solo el 19% (826) ha votado no a la consulta. Un resultado que abre las puertas a la confluencia de cara a las elecciones autonómicas en Catalunya.

Se trata de una pregunta ganadora. Planteada en estos términos, la respuesta no puede ser otra: sí. ¿Quién de Podemos no desea echar a Mas de la Generalitat gracias a un amplio acuerdo entre las fuerzas de la izquierda para proponer un cambio real en nuestra sociedad?

La cuestión es si se intenta profundizar en la cuestión. ¿Con qué actores queremos confluir? ¿Hasta dónde estamos dispuestos a ceder en aras de una confluencia que arrebate el poder a la derecha en Catalunya? ¿Quién va a liderar esta unión de partidos? ¿Cómo vamos a justificar que Podemos vaya de la mano con un partido (ICV) que tiene una deuda declarada que supera los 13 millones de euros?

Ahora que Procès Constituent se ha desmarcado del proyecto de confluencia inicial, la foto de campaña está clara: Pablo Iglesias abrazando a Joan Herrera y Dolors Camat. ¿Pero, no habíamos quedado que ICV también era casta? Muchos hemos votado ICV durante años, porque era la izquierda no nacionalista. Pero se suponía que ahora íbamos a liderar un proyecto nuevo, de regeneración democrática. Y con ICV, eso es imposible.

Pablo Iglesias lo ha dicho muchas veces. Se trata de asaltar el cielo. No queremos un buen resultado en las elecciones. No nos basta. El proyecto de Podemos pasa por conquistar el poder, cualquier otro resultado no es satisfactorio. Porque los que han diseñado el proyecto Podemos –no olvidemos que Podemos tiene mucho de proyecto experimental- saben que el tiempo juega en su contra. El éxito de Podemos es conquistar el poder ahora; en caso contrario, el propio sistema político lo fagocitará, convirtiéndolo en un partido más de la izquierda tradicional.

A partir de este planteamiento, se entiende la apuesta de los líderes de Podemos. En Catalunya, ningún partido puede hacer frente a la candidatura de Mas y Junqueras, que juega con los sentimientos más manipulables del catalanismo (incluyendo a iconos como Lluis Llach o Josep Guardiola) y con el apoyo a muerte de TV3 y Catalunya Radio. Pero con una amplia mayoría quizás sí sería posible. Este es el planteamiento de Podemos en Madrid. Pero ahí se equivocan.

Han tomado el modelo de Barcelona en Comú como ejemplo, sin entender que la confluencia en Barcelona ha tenido también sus problemas, pero que se han superado gracias a Ada Colau, una persona conocida, con una trayectoria impecable, valorada por la ciudadanía de izquierda. A ver si nos entendemos. El éxito de Barcelona en Comú no ha sido gracias a Podemos; se debe a una persona carismática (y mediática, no lo olvidemos) y que representa los valores del cambio. Y las primeras decisiones que ha tomado al frente del consistorio barcelonés avalan su elección.

Por el contrario, ¿qué nos propone Podemos al frente de Catalunya, sí que es pot? Una persona, Lluis Rabell, desconocida por la mayoría de la ciudadanía, a la que se supone que le avala un pasado vinculado a la política de calle, asamblearia y muy cercana al pueblo.

Este no va a ser un proyecto ganador, ni de lejos. Sin tener en cuenta el alto coste que supone entre las mal llamadas bases de Podemos. Hay una fuerte oposición entre los círculos por cómo se han llevado las negociaciones sobre la supuesta confluencia. A espaldas de los círculos territoriales, con una falta de comunicación y transparencia por parte del Consejo Ciudadano Autonómico, que nos han recordado a muchas personas que trabajamos en los círculos territoriales y sectoriales la manera de hacer política tradicional. En despachos, de forma opaca, sin transparencia. Todo los contrario de lo que se supone que es el ideario de Podemos.

Nos dirán que es la única manera de asaltar el cielo. Puede ser, pero lo único que han conseguido es que mucha gente que llevamos más de un año trabajando en Podemos, hayamos perdido la ilusión. ¿Sequiremos trabajando sin descanso en Podemos, en un proyecto que nos había ilusionado como nunca lo había hecho otro?

No lo sé, pero creo que nos han vuelto a robar la ilusión.

Diario de campaña (3): ‘Catalonia is different’

Catalunya, sí que es pot(2)

Es lo que tiene un diario de campaña, uno no planifica los temas a desarrollar, le vienen impuestos por la realidad del día a día. Ayer anticipaba en este diario de campaña, que hoy habría una rueda de prensa en Barcelona para anunciar Catalunya, sí que es pot (Catalunya, sí se puede), la candidatura integrada por Podem, ICV, EUiA y Procès Constituent.

En el acto de hoy en la antigua fábrica Fabra i Coats, en el barrio barcelonés de Sant Andreu, han intervenido Gemma Ubasart, secretaria general de Podem Catalunya; Dolors Camat, portavoz de ICV, y Joan Josep Nuet, líder de EUiA, la tercera pata de esta alianza.

“Queremos construir una Catalunya diferente y el preacuerdo de hoy es solo el inicio de un proceso en el que esperamos que se sume más gente”, ha afirmado Gemma Ubasart. Un mensaje dirigido a otras plataformas de la izquierda catalana, como Procès Constituent, la cuarta pata de este proyecto y que está a la espera de que la asamblea de esta formación avale la candidatura de confluencias.

La cuestión radica en si la confluencia es buena o no. Pero la confluencia en sí misma no es buena ni mala, depende de cómo se haga y del resultado final que se obtenga. Se trata, en definitiva, de una opción instrumental cuya finalidad es disputar el gobierno de la Generalitat desde una alternativa de izquierdas ganadora.

Para el Consejo Ciudadano de Podemos, con Pablo Iglesias al frente, la estrategia electoral pasa por ampliar el tablero de juego, con la incorporación de otras fuerzas políticas al proyecto común de regeneración democrática que propone Podemos. Este planteamiento tiene su riesgo, que en el caso de Catalunya es doble. Una apuesta alternativa a una candidatura soberanista agrupada alrededor de Artur Mas, Oriol Jonqueras, la ANC y representantes de la ciudadanía que están a favor de la independencia, es un reto difícil. Y más con el apoyo incondicional de la Corporación Catalana de Medios Audiovisuales (CCMA), con TV3 y Catalunya Radio al frente.

Por otra parte, incorporar al proyecto común a personas como Joan Coscubiela, sindicalista que lleva en política desde 1995, o la monja benedictina Teresa Forcades, tiene sus riesgos. Y en Podemos, esto se traduce en un rechazo frontal por parte de la gente que nos encontramos más a la izquierda del proyecto transversal que representa Podemos.

No dudo de la capacidad de Pablo Iglesias, Íñigo Errejón y Carolina Bescansa en articular una alternativa fuerte y ganadora. Pero en mi opinión, la cúpula de Podemos no entiende la diferencia singular que representa Catalunya. Sin esta singularidad, ¿cómo se entiende que haya personas nacidas en Catalunya, cuya lengua vehicular es el catalán y que somos de izquierdas y que, sin embargo, no apoyamos a ERC o a la CUP? Quizás porque ser nacionalista y de izquierdas es un oxímoron.

Pero esto merece un comentario aparte.

Esta es mi candidatura al Congreso en las candidaturas no agrupadas: http://podemos.info/primarias-generales/candidaturas/56566/